domingo, 25 de octubre de 2009

Yo no Tengo Soledad

Es la noche desamparo

De las sierras hasta el mar.

Pero yo, la que te mece

¡Yo no tengo soledad!

Es el cielo desamparo

Pues la luna cae al mar.

Pero yo, la que te estrecha

¡Yo no tengo soledad!

Es el mundo desamparo.

Toda carne triste va.

Pero yo, la que te oprime

¡Yo no tengo soledad!


ANÁLISIS

Este poema aunque es muy repetitivo lo que nos trata de decir que es puede que en este mundo no haya nadie a tu lado pero que aun así hay una persona que aunque este lejos te esta abrasando (esto lo vemos en la estrofa numero 6 y 11). En la tercera estrofa la palabra mece se refiere no solo a merecer en brazos sino también mecer sus manos, guiándolo por un camino.

Volverlo a Ver

¿Y nunca, nunca más, ni en noches llenas

de temblor de astros, ni en las alboradas

vírgenes, ni en las tardes inmoladas?


¿Al margen de ningún sendero pálido,

que ciñe el campo, al margen de ninguna

fontana trémula, blanca de luna?


¿Bajo las trenzaduras de la selva,

donde llamándolo me ha anochecido,

ni en la gruta que vuelve mi alarido?


¡Oh, no! ¡Volverlo a ver, no importa dónde,

en remansos de cielo o en vórtice hervidor,

bajo unas lunas plácidas o en un cárdeno horror!


¡Y ser con él todas las primaveras

y los inviernos, en un angustiado

nudo, en torno a su cuello ensangrentado!


ANÁLISIS:

En la primera estrofa la autora quiere preguntarse si la persona que quiere ver la puede ver en alguno de esos momentos en los que nos menciona. En la segunda estrofa se quiere preguntar si tampoco lo puede ver en ningún sendero que rodea el campo o en ninguna fuente blanca. En la tercera estrofa también se quiere preguntar si tampoco lo puede ver en la espesa selva en donde puede gritar ni tampoco en donde el grito se le puede devolver. En la cuarta estrofa dice que no importa en qué parte lo quiere volver a ver sin importar si en muy peligroso o muy tranquilo, simplemente lo quiere volver a ver.En la quinta estrofa afirma que simplemente lo quiere volver a ver y pasar cada segundo de su vida junto a él sin importar lo duro que sea o las consecuencias q traiga.


Aquí un video de la película "Titanic", que se relaciona con este poema ya que ambos tratan el tema de amores profundamente fuertes, que quieren estar juntos de cualquier manera, pero que les es imposible por diferentes razones. (reproducir hasta 1:45)

video

El Amor que Calla

Si yo te odiaría, mi odio te daría

En las palabras, rotundo y seguro;

¡Pero te amo y mi amor no se confía

A este hablar de los hombres, tan oscuro!

Tú lo quisieras vuelto un alarido,

Y viene de tan hondo que ha deshecho

Su quemante raudal, desfallecido

Antes de la garganta, antes del pecho.

Estoy lo mismo que estanque colmado

Y te parezco un surtidor inerte.

¡Todo por mi callar atribulado

Que es más atroz que el entrar en la muerte!

Gabriela Mistral

ANÁLISIS

En la cuarta estrofa cuando dice que el hablar de los hombres es tan oscuro se está refiriendo al hecho de las mentiras que los hombres dicen, ya que ella le ha dado todo y él le ha dicho mentiras. Entre la quinta y octava estrofa vemos como dice que sus mentiras (conectándola con la cuarta estrofa) le han quemado su ser, que sus mentiras han generado una herida honda que ya la hacen hacer silencio. En las últimas estrofas se refiere a que ya todo es tan monótono, que para su amor ella es una más del montón y todo por nunca haber hablado de sus sentimientos.

Aquí un vídeo de este poema hecho canción, atención a la música y gestos de la interprete:

video

Si no funciona este es el link: http://www.youtube.com/watch?v=0MhKQE6c31U

Biografia de Gabriela Mistral

GABRIELA MISTRAL
(Vicuña 1889 - Nueva York 1957)

Lucila Godoy, llamada Gabriela Mistral (conocida mejor como Gabriela Mistral), escritora chilena. Hija de un maestro rural, que abandonó el hogar a los tres años del nacimiento de Gabriela, la muchacha tuvo una niñez difícil en uno de los parajes más desolados de Chile. A los 15 años publicó sus primeros versos en la prensa local, y empezó a estudiar para maestra. En 1906 se enamoró de un modesto empleado de ferrocarriles, Romelio Ureta, que, por causas desconocidas, se suicidó al poco tiempo; de la enorme impresión que le causó aquella pérdida surgieron sus primeros versos importantes. En 1910 obtuvo el título de maestra en Santiago, y cuatro años después se produjo su consagración poética en los juegos florales de la capital de Chile; los versos ganadores- Los sonetos de la muerte- pertenecen a su libro Desolación (1922), que publicaría el instituto de las Españas de Nueva York. En 1925 dejó la enseñanza, y, tras actuar como representante de Chile en el Instituto de cooperación intelectual de la S.D.N., fue cónsul en Nápoles y en Lisboa. Vuelta a su patria colaboró decisivamente en la campaña electoral del Frente popular (1938), que llevó a la presidencia de la república a su amigo de juventud P. Aguirre Cerda. En 1945 recibió el premio Nobel de literatura; viajó por todo el mundo, y en 1951 recogió en su país el premio nacional.

En 1953 se le nombra Cónsul de Chile en Nueva York. Participa en la Asamblea de Las Naciones Unidas representando a Chile. En 1954 viene a Chile y se le tributa un homenaje oficial. Regresa a los Estados Unidos.

El Gobierno de Chile le acuerda en 1956 una pensión especial por la Ley que se promulga en el mes de noviembre.

En1957, después de una larga enfermedad, muere el 10 de enero, en el Hospital General de Hempstead, en Nueva York. Sus restos reciben el homenaje del pueblo chileno, declarándose tres días de duelo oficial. Los funerales constituyen una apoteosis. Se le rinden homenajes en todo el Continente y en la mayoría de los países del mundo.

La obra poética de Gabriela Mistral surge del modernismo, más concretamente de Amado Nervo, aunque también se aprecia la influencia de Frédéric Mistral (de quién tomó el seudónimo) y el recuerdo del estilo de la Biblia. De algunos momentos de Rubén Darío tomó, sin duda, la principal de sus características: la ausencia de retórica y el gusto por el lenguaje coloquial. A pesar de sus imágenes violentas y su gusto por los símbolos, fue, sin embargo, absolutamente refractaria a la "poesía pura", y, ya en 1945, rechazó un prólogo de P. Valéry a la versión francesa de sus versos. Sus temas predilectos fueron: la maternidad, el amor, la comunión con la naturaleza americana, la muerte como destino, y, por encima de todos, un extraño panteísmo religioso, que, no obstante, persiste en la utilización de las referencias concretas al cristianismo. Al citado Desolación siguieron los libros Lecturas para mujeres destinadas a la enseñanza del lenguaje (1924); Ternura (1924), canciones para niños; Tala (1938); Poemas de las madres (1950), y Lagar (1954). Póstumamente se recogieron su Epistolario (1957) y sus Recados contando a Chile (1957), originales prosas periodísticas, dispersas en publicaciones desde 1925.